EL HOTEL PROVINCIAL DE EPECUEN
En 1947 la Dirección de Turismo y Parques de la provincia en un plan para hacer que las clases humildes pueden acceder a los centros turísticos, desarrolló distintos hoteles en los principales destinos de Buenos Aires.[i] Así nació el complejo Chapadmalal por ejemplo. En ese clima nace la consigna “Usted se paga el viaje, el gobierno el hospedaje” .
Para ello además se propiciaron paquetes de viajes baratos con boletos económicos. Para Mar del Plata, hacia 1950 comenzaron a correr los servicios de trenes rápidos de 4 horas y nace la tarifa ferroviaria Turista.
Entre 1948 y 1955, una variedad de planes que apuntaron a los descansos estivales e invernales, posibilitando a unas 220.000 personas viajar diez días con los planes de Turismo provincial de verano para Mar del Plata, Necochea, Sierra de la Ventana, Carhué y Tandil y el de Turismo interprovincial de invierno, dirigido a las provincias de Mendoza, Catamarca, San Luis, Santiago del Estero y Córdoba.
En el mismo sentido se diseñó un plan de pequeños hoteles económicos entre los que figuraban Carhué, Miramar, Sierra de la Ventana y Chascomús. Vale aclarar que actual Hotel Provincial de Sierra de la ventana no es parte de este proyecto, pues fue privado y desde 1953 la provincia lo adquirió y lo transformó primero en una escuela y décadas más tarde en hotel.
El “Hotel Provincial de Epecuén” fue proyectado con 10 habitaciones y se inició promediando 1948. Fue ubicado en terrenos fiscales linderos al “Balneario y Termas de Epecuén S.A” (fundado en 1922). Su ubicación era inmejorable, a la vera del camino hacia Epecuén, emplazado en los parques municipales, a 100 metros de la playa y con la posibilidad de utilizar los servicios de dicho balneario que contaba con pabellón de termas, si bien venidos a menos pero aún utilizable.
Por entonces Epecuen contaba con alrededor de 3500 plazas hoteleras, lo que este pequeño hotel aumentaba la misma en una cifra cercana al 10% de la misma, lo que no era despreciable.
La empresa adjudicataria de la obra fue Fasolo Hnos, empresa que logró varias obras en ese momento, como la pavimentación del camino a Epecuen, etc.
Lo cierto es que la obra se culminó en tiempo y forma, pero a la hora de ser entregada a la provincia, serias dificultades estructurales hicieron que nunca se puede inaugurar.
Desde 1950 quedó abandonado a su suerte y al parecer no se pudieron salvar dichas dificultades. Las voces de la calle argumentaron la culpabilidad a la empresa, y ésta a los estudios de suelo que debía efectuar la pcia, dado que ellos sólo hicieron la obra civil.
Y así se fue transformando en poco a poco en una ruina, sufrió saques, daños.. y nadie lo quería ver en su paso a Epecuen.
En 1958 en por entonces Comisionado intendente Orlando Bedacarratz enviaba nota al ministerio de Turismo y Parques para que dicho edificio sea entregado al municipio y poder reutilizar materiales. Logrado dicha idea años después, en 1966 en la intendencia de Edgardo Chiodi se demuele y se retiran algunos materiales para el proyecto del edificio de Delegación de Epecuen (Trunco por el golpe de estado de dicho 1966.
En 1967 varias editoriales dedican espacio al estado en ruinas del mismo y los contrastes con ciertos lugares pintorescos: […] Pero he aquí que al llegar a la “curva fatal” a derecha o izquierda la impresión es desoladora, por un lado las Ex Termas Balneario Azul, Municipal o cómo lo quiera llamar, por el otro, el desastre; las minas del que pudo ser y no fue Hotel! Provincial. Cuando se borrarán las huellas y últimos vestigios de su existencia fugaz?” […]
Para entonces quedaban el tanque con su torre, cañerías, dos dependencias en su base y toda su estructura en madera. Se analizaban comentarios por entonces de que el ACA instalará allí un camping y eso sea utilizado. De hecho el terreno en donde supo estar el Camping Levalle, había sido entregado al Automóvil Club Argentino, que luego desistió del proyecto.
Luego vinieron épocas doradas de Epecuén (1968-1980) y épocas trágicas (1980-1985) y todo esto se olvidó. Sin embargo allí estaba el tanque forrado en madera que la gran crecida de Epecuen se las terminó llevando.
Alrededor del año 2010 un fuerte temporal de viento derrumbó los restos del tanque que desde 1950 esperaba poder usarse.
[i] Semanario El Pueblo Nº 1017 de 1947







