HOTEL LAS DELICIAS
Tomado del libro “Epecuén. Historias de Sus años Dorados. 1921-1956. Gastón Partarrieu. 2021.
El Hotel Las Delicias fue inaugurado alrededor de 1925 siendo sus propietarios Francisco Lacabe, de nacionalidad Argentino y Cayetano Latrónico, Italiano, habiendo adquirido el terreno un 28 de diciembre de 1923. Catastralmente estaba ubicado en la manzana 264, parcela 3.
La obra fue encargada al constructor piguense Domingo Oresti, el mismo que erigió en 1922 el Plage Hotel de Fernando Allaire. Tuvo un pintoresco pabellón para baños termales.
En 1930 ante el retroceso de las aguas el hotel confecciona un espigón de mas de 250 metros para brindar comodidad en el baño a los veraneantes tanto del hotel, como los de Carhué y otros establecimientos, siendo la idea original uno gran espigón de 600 metros para alcanzar un metro de profundidad de agua, conteniendo en su extremo una pérgola con comodidades y escaleras de bajada cada 100m, con asientos y escaleras.
El hotel también construyó una pileta con agua del lago Epecuén para complementar sus termas y solárium.
Hacia 1940 contaba con 1729 m2 cubiertos (1466 m2 en planta baja y 263m2 en primer piso) contando con 1 hall, 3 comedores, 33 habitaciones, 4 cocinas, 8 baños, 3 locales o negocios y 4 dependencias en planta baja. En planta alta 14 habitaciones y 1 hall.
En 1945 la propiedad pasa a Elisa Moretti de Latrónico sobre sucesión seguramente por fallecimiento de Cayetano Latrónico. En 1946 es adquirido por Tobias Schnaider de C. Federal, quien en julio de 1947 se lo vende a los srs. José Zuckerberg, Simón Rittor y Aarón Israelson. Finalmente éstos en 1948 le transfieren a Abraham Wertheim en una cifra que batió un record inmobiliario para Epecuén, según crónicas periodísticas de la época.
En 1952 es adquirido por Lázaro Dayan quedando inscripto como Hotel de Categoría Turismo Medio Clase D. Según testimonio de L. Dayan en Expediente 2913-8664 de 1974 (sobre clausura por inspección s/ estado del mismo). En el mismo expediente se transcriben declaratorias del propio Dayan quien argumenta que entre finales de 1955 y 1966 estuvo usurpado el hotel, logrando recuperarlo en 1966 mediante juicio, siendo administrado el mismo a partir de ese momento por el ex int. Francisco Alonso. Desde entonces, argumenta Dayan, fue borrado de los registros de hoteles por “oscuros intereses”.
En 1970 se decidió invertir en el mismo y se confeccionaron planos, y mejoras, Desde 1970 era propiedad de su hijo, Isaías Miguel Dayan también de Cap. Fed.
Sin embargo en 1974 se elevan desde la Municipalidad denuncias por estado del mismo y de engañar turistas previo pago de depósito en la casa de Epecuén en Bs. As. Es clausurado ese mismo año desde la Provincia y se levanta un expediente hasta tanto se hagan las mejoras. Continúan denuncias por rotura de fajas y al inspeccionarse se hallan turistas alojados, incluso había habitaciones en alquiler mensual para trabajadores de temporada. Hacia 1978 no se habían efectuado las mejoras y estaba abandonado, desestimando sus propietarios la explotación como alojamiento. En 1983 Dayan lo dona a la Asociación Israelita Argentina Tzeire Agudath Jabad y en 1984 dado su estado ruinoso, el HCD ordena su demolición, siendo una lamentable postal antiestética de Epecuen.
EL “LIBRO DE ORO”
Sin embargo el hotel tuvo una época de explendor dada su provilegiada ubicación. En ese momento glorioso se habilitó un libro de firmas y testimonios de visitantes. El “libro de oro” del hotel y se podría decir de la villa turística, se comenzó a completar en la temporada de 1929, siendo el primero en firmar un 29 de enero el Dr. Baldomero Gayán, ex ministro consejero de la embajada de Madrid. Se dejó de firmar en 1948, momento que pasó a manos de Werthein y es un misterio como sobrevivió hasta llegar al museo.
El Hotel fue morada por varias temporadas de Samuel Benchetrit y su novela que inspiró la leyenda de Epecuen. En los salones del hotel, promovido por éste, se comenzó en 1930 a elegir la “Reina de Epecuén”, certamen festivo que se sostuvo por casi 20 años.










