El encuentro se desarrolló en un clima íntimo y cálido, con la presencia de exhabitantes de la Villa Turística Lago Epecuén, familiares, amigos, lectores y miembros de la comunidad, además de integrantes de la comisión directiva de la biblioteca.
Jimena Urrustarazú abrió su intervención con una declaración que sintetizó el espíritu del proyecto: “Gracias a todos por venir, es un día súper importante. Mujeres de Epecuén para mí significa un proyecto personal y sentimental muy significativo, porque tiene que ver conmigo y con mi familia… y familia amplia”
La autora se remontó al origen de esta obra, que comenzó sin pretensiones editoriales: “Hace mucho decidí venir en 2014 a vivir acá, desde La Plata, y empecé a trabajar de periodista en Cambio 2000. Ahí fui teniendo contacto con gente… historias que no sabía que iban a transformarse en un libro, y mucho menos que iba a ser un libro de Epecuén”
Una anécdota fue el disparador: el testimonio de Edith Martínez, quien entre su trabajo administrativo y las visitas semanales a su madre, llevaba los libros contables de distintos establecimientos. “Yo dije: acá hay algo que no está contado. Hay trabajos de personas que no están cubiertos por lo que yo veía en los medios”
Fuente: Cambio 2000