La de Ernestina María Leontina Allaire de Metschesky, la enigmática mujer vinculada a Epecuén y a aquel singular castillo que todavía forma parte de la memoria del lugar, es una de ellas.Conocíamos su nombre y su historia, plasmada en un libro. Sabíamos de su presencia en los orígenes de Epecuén, de sus vínculos con el sur de Córdoba, entre Mattaldi y Huinca Renancó, y de su particular afición por levantar castillos.
Pero había algo que faltaba: su rostro.
Durante años buscamos en vano, sin demasiadas esperanzas. Hasta que hace pocos días llegó un mensaje al Museo y Archivo Dr. Adolfo Alsina.Era Carlos Alberto Allaire(80), hijo de Marcial y sobrino nieto de Ernestina. Carlos atesoraba fotografías familiares sin conocer demasiado sobre el pasado de aquella misteriosa “Eny”, como escuchó nombrarla tantas veces en su familia.Luego de varios intercambios de fotografías de sus abuelos, propietarios del Plage Hotel de Epecuén, llegó finalmente el mensaje que habíamos esperado durante tantos años: una fotografía de la princesa Ernestina junto a su esposo, el principe Sergei Mestchersky.
Y allí estaba.
Ernestina, de 37 años, y Sergei Mestchersky, de 51, posando como recién casados en abril de 1911.Por primera vez, aquella mujer que durante décadas había sido solamente un nombre, una historia y una leyenda, volvía a tener un rostro.Esta imagen nos permite acercarnos a la mujer que llegó a Epecuén y dejó una huella tan singular en su historia.
“Eny” Allaire vuelve a mirarnos.
La fotografía recupera así la pieza que faltaba para completar una historia única, novelesca, casi cinematográfica.Porque detrás de los documentos, los edificios y las leyendas, también están las personas.
Y esta vez, después de más de un siglo, la historia tiene rostro.Eny Allaire y Sergei Metschesky — 1911
Museo y Archivo Dr. Adolfo AlsinaCarhué – Epecuén
